Una rutina corporal no tiene que ser complicada. Cuando aplicas cada producto en el orden adecuado, puedes cuidar mejor la textura de la piel, conservar la hidratación y disfrutar tu fragancia durante más tiempo.
¿Cuál es el orden correcto de una rutina corporal?
El orden básico es limpiar, exfoliar cuando corresponda, hidratar y terminar con la fragancia corporal. Cada paso prepara la piel para el siguiente y evita usar más producto del necesario.
Paso 1: limpia suavemente la piel
Comienza la ducha con agua tibia. El agua demasiado caliente puede dejar la piel incómoda o tirante. Utiliza movimientos suaves y enjuaga por completo antes de continuar.
Paso 2: exfolia una o dos veces por semana
Sobre la piel húmeda, aplica un exfoliante corporal con movimientos circulares y poca presión. Presta atención a codos, rodillas y talones, pero evita las zonas irritadas o recién depiladas. El Exfoliante Corporal Sandía de SELF LOVE cosmetics aporta un toque frutal a este ritual.
Paso 3: seca sin frotar
Después de enjuagarte, utiliza una toalla limpia y seca la piel mediante pequeños toques. Dejarla ligeramente húmeda puede ayudar a distribuir el hidratante.
Paso 4: aplica mantequilla corporal
Masajea una cantidad pequeña de mantequilla corporal sobre brazos, piernas y áreas secas. Puedes elegir la Mantequilla Corporal de Mango para una experiencia tropical o la de Bombombum para variar el aroma según tu estado de ánimo.
Paso 5: añade body splash
Cuando la mantequilla se haya absorbido, rocía una capa ligera de body splash sobre puntos estratégicos. Si utilizas shimmer, agita el envase y deja secar antes de vestirte. Concéntralo en hombros, clavículas, brazos y piernas.
Rutina rápida para todos los días
- Ducha suave con agua tibia.
- Secado con pequeños toques.
- Mantequilla corporal en la piel ligeramente húmeda.
- Body splash para terminar.
Rutina completa para una o dos veces por semana
- Limpieza corporal.
- Exfoliación suave.
- Hidratación con mantequilla corporal.
- Fragancia o shimmer body splash.
Errores comunes que debes evitar
- Exfoliar con demasiada fuerza o frecuencia.
- Aplicar hidratante solamente cuando la piel está muy seca.
- Vestirte antes de que el shimmer se seque.
- Mezclar muchos aromas intensos a la vez.
- Olvidar el protector solar en las zonas expuestas.
Una buena rutina se basa en la constancia, no en la cantidad de productos. Limpia, exfolia con moderación, hidrata y termina con el aroma que te haga sentir bien.

